Voy a hacer una excepción, con el permiso de ustedes. Normalmente uso este blog para compartir información útil, hacer análisis técnico, ensayar explicaciones sobre cómo funciona la industria musical o alguna opinión sobre lo que va pasando. Pero hoy quiero contarles de un proyecto que vengo cocinando hace tiempo. Nació calladito, se fue armando entre experiencias, frustraciones, aprendizajes y muchas conversaciones privadas. Y terminó siendo este libro: Music Business sin maquillaje.
Escribirlo no fue una decisión impulsiva. Fue más bien el resultado de ser testigo durante décadas de cómo se suele explicar la industria musical desde la superficie, como si fuera un conjunto de conceptos sueltos. Contratos, regalías, derechos, porcentajes, plataformas, management, tendencias, todo eso importa, claro. Pero no es solo eso lo que determina la vida real de alguien metido en la industria musical. Lo que define su destino se forja en un terreno más profundo, más crudo. Y ese terreno casi nunca se cuenta con honestidad.
Cada vez que asesoraba a un artista, cada vez que revisaba un contrato, cada vez que veía a un joven talento ilusionado con "firmar" o "despegar", terminaba repitiendo las mismas advertencias y las mismas historias que nadie les había contado antes. Esas historias que no aparecen en los manuales, que rara vez se enseñan en las universidades, y que sin embargo son las que deciden si una carrera florece o se derrumba.
Con el tiempo esa repetición se convirtió en una responsabilidad. Sentí que, aparte de dar clases de music business, debía poner por escrito casi todo lo que tantas veces decía en privado. Muchas verdades incómodas, la letra pequeña o invisible, los errores que se repiten generación tras generación (y que yo mismo cometí en mis comienzos), "pinchadas de globo" y "aterrizajes" para que las ilusiones -aunque siempre necesarias- no se vendan como promesas, y evidenciar trampas que se disfrazan de oportunidades. Ojo, esto no es para desanimar a nadie, es más bien para que quienes sueñan con vivir de la música lo hagan con los ojos abiertos. De esa necesidad nació este libro.
Pero también me motivó la convicción de que la industria musical necesita transparencia. No la legal, esa ya existe (al menos en teoría), necesita transparencia cultural, es decir, dejar de romantizar procesos que en realidad son profundamente técnicos, aprender a hablar de dinero sin culpa, hablar de negociaciones y de poder sin ingenuidad. Siempre he creído que la creatividad es el corazón del negocio, pero no es su estructura, por lo que aprender a moverse en esa estructura es primordial si no queremos sacrificar la creatividad.
Por eso decidí escribir un libro sin maquillaje. Un libro que no pretende ser perfecto ni académico. Solo me gustaría que fuera útil y honesto. Si se convierte en una guía para alguien que quiere entrar a la industria, o en un mapa para quien busca profesionalizarse, ya me doy por bien servido. Si además ayuda a que un artista tome una mejor decisión, a que un manager negocie con más claridad, o a que un publicista entienda mejor cómo trabajar con música, entonces cumplió su propósito.
A lo largo de las páginas, aparte de explicar el juego, comparto experiencias, errores y aprendizajes, y no desde la teoría, sino desde la práctica cercana con los actores de este ecosistema. Durante décadas he visto carreras nacer, crecer y desaparecer, o talentos extraordinarios que se quedaron a mitad de camino por falta de información. Pero también he visto artistas modestos triunfar, simplemente porque entendieron cómo funciona el negocio. Esta industria puede ser generosa, pero también implacable, y este libro es, en parte, una respuesta a eso.
Me gustaría pensar que este libro es una forma de decir "acá está lo más elemental que necesites saber antes de firmar algo, antes de invertir, antes de confiar o antes de renunciar". Son cosas que aprendí con los años en oficinas, reuniones privadas y conversaciones entre profesionales de la industria, y que se aprenden sobre la marcha.
Cerca del final del libro, cuando uno normalmente se despide, dejo algo claro que quiero repetir acá; este libro no es una verdad absoluta. Es solo una perspectiva desde mi experiencia, una invitación a pensar, a cuestionar, a prepararse. Por eso también es un acto personal, es mi forma de cerrar un ciclo, de ordenar lo aprendido, de compartir lo que me parece valioso y de aportar a una industria en la que, a pesar de sus contradicciones, sigo creyendo, y en la gente que la hace posible. Admiro a quienes tienen el atrevimiento de zambullirse en ella, así que poner esta información en el libro me parece, después de tantos años, un acto de responsabilidad.
La presentación es el viernes 31 de julio a las 8 de la noche, en el auditorio César Vallejo de la Feria Internacional del Libro (Centro de Exposiciones Jockey Plaza).
Para quienes quieran conseguir un ejemplar, pronto va a estar en la cadena de Librerías SBS Internacional (ubicaciones aquí), y en versión e-book ya está disponible en la página web de la Editorial UPC (link aquí)
Ojalá estas páginas ayuden a que más gente pueda vivir de la música con menos incertidumbre y más claridad. Gracias por acompañarme en este recorrido.
Julio 2026







